Con la crisis financiera mundial, y la caída de numerosos gobiernos en Europa, se habla mucho de " tecnocracia"; gobiernos tecnócratas en vez de gobiernos que representen una u otra ideología. Con ello, se opone ideología a técnica: los técnicos han venido a sacarnos las castañas del fuego, porque las ideologías no pueden lidiar con este toro.
Decir esto supone por un lado asumir que los gobiernos "no tecnócratas" no se ajustaban a la técnica del capitalismo para gobernar, pero, lo cual es aún más grave, supone también eximir a los nuevos gobiernos de la etiqueta de políticos, como si fuera posible gobernar sin ser político.